Gestores de Paz
Servidores públicos que trabajan en la consolidación de una paz duradera para todos los colombianos.
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Wilson Mantilla: sobreviviente de la masacre de La Rochela que hoy le trabaja a la paz

Wilson Mantilla: sobreviviente de la masacre de La Rochela que hoy le trabaja a la paz
Por: Lina Rocio Hernández Castellanos | Febrero 20 de 2015

Servirle al país y ser un gestor de paz es algo que va más allá de simplemente prestar un servicio al Estado, se trata de vocación, compromiso y ganas de contribuir al crecimiento y el progreso del país. Esta labor la desempeñan miles de servidores públicos. Este es el caso del Fiscal Wilson Humberto Mantilla Castillo, que le ha puesto corazón y ha sacrificado su seguridad y la de su familia para contribuir en pro de la justicia colombiana.

Este abogado, oriundo de Vélez Santander, llegó a Bogotá siguiendo su vocación como investigador, cuando en 1980 se vinculó al Departamento Administrativo de Seguridad, DAS. Ocho años después ingresó a la Dirección Nacional de Instrucción Criminal en el cuerpo técnico de investigación, y es en ese momento cuando su vocación por la investigación y su compromiso como servidor público y judicial se puso a prueba.

El 18 de enero de 1989 en Simacota, Santander, vereda de La Rochela, 12 de los 15 funcionarios judiciales que fueron a investigar actos delictivos en el Magdalena Medio en el caso de 19 comerciantes que venían de Cúcuta y que fueron desaparecidos en esta región fueron asesinados por un grupo paramilitar. El fiscal Wilson Matilla sobreviviente de esa matanza es el único que actualmente desempeña su trabajo como servidor judicial y señala que pese a lo traumático de la situación decidió seguir su carrera en la Fiscalía. El  orgullo de contribuirle al país en su actividad diaria le ha dado tranquilidad y le ha permitido cumplir con el compromiso que pactó el día que murieron sus compañeros de investigación. "El propósito se selló ese día cuando ellos murieron, ellos permitieron que yo siguiera con vida, y tenía que continuar por que ellos al igual que yo estábamos comprometidos con la justicia… creo que lo logré. Porque gracias a nuestro compromiso y lo que pudimos relatar se pudieron capturar y condenar a los autores materiales del crimen."

Ser un servidor público en el ámbito judicial implica asumir riesgos y cumplirlos con valentía en pro de la verdad. El fiscal Wilson Mantilla ha dedicado 35 años de servicio prestando esta labor en beneficio de la comunidad que está esperanzada en que se haga justicia. Ser fiscal implica sacrificar y correr el riesgo e investigar para acusar a quienes presuntamente cometen delitos. Básicamente es un servicio a la comunidad para que se haga justicia.

Trabajar con trasparencia es lo que le permite tener la conciencia tranquila, dejando un legado de buen servicio. "…es algo que va más allá de lo material es ese legado frente a mi comportamiento. Y puedo decir que he trabajado con el Estado y jamás he estado involucrado en investigaciones. Nunca he recibido una sanción, nunca he estado en el ojo de corrupción, y puedo decir con mi frente en alto que la corrupción no ha podido filtrar a Wilson Mantilla."

Tanto antiguos como nuevos servidores públicos o judiciales deben tener en cuenta que trabajar en el servicio público genera un gran compromiso, tanto personal como profesional para el país. Por ello la experiencia de vida del fiscal Wilson Matilla es un ejemplo inspirador para muchas otras personas al servicio del Estado. "Para quienes se desempeñan en la administración de justicia los invito a que cumplan, sean leales, sean comprometidos y responsables con lo que hacen ya que nos debemos a dos partes y que con los dos tenemos que ser imparciales, la administración de justicia va dirigida a las víctimas y a los victimarios." Y no solo para nosotros, él señala que se  siente un gestor de paz porque ha podido ayudar a muchas comunidades, ha ayudado a investigar y descubrir crímenes. Se siente un gestor de paz porque con las investigaciones ha  podido ayudar a judicializar a esas personas que le hacen daño a la comunidad, y la comunidad se siente tranquila porque esos criminales no podrán seguir haciendo daño desde donde están.

Ha sido fiel a la ley, y la ha cumplido. "No renuncie nunca y no lo voy hacer… no me considero un héroe ya que lo que he hecho lo he hecho bien, estoy muy tranquilo porque he sido un servidor público que ha cumplido y he afrontado todas la labores que me han designado."

La idea de luchar en pro de la paz es construir país entre todos independiente de nuestra actividad, todos hacemos parte de buscar la paz trabajando contra la violencia y es justo que actuemos con trasparencia y honestidad por un nuevo país.