Seguimos construyendo un Estado a la altura de los ciudadanos: nuestro balance de 2017

Desde que empezamos a trabajar y a construir este espacio con ustedes –los lectores de este editorial- he procurado por mantenerlos al tanto de nuestro trabajo, así como de los avances frente a los objetivos que nos trazamos en Función Pública. Desde agosto de 2014 –cuando empezó este Gobierno- nos comprometimos a seguir fortaleciendo las instituciones del Estado para fortalecer la confianza ciudadana en el sector público. Desde entonces hemos concentrado nuestros esfuerzos en los tres objetivos estratégicos a la luz de los cuales trabajamos todos los días:

 

  1. Consolidar a Función Pública como un Departamento eficiente, técnico e innovador
  2. Enaltecer al Servidor Público y la importancia de su labor en el fortalecimiento del Estado
  3. Lograr que el Estado cuente con una gestión pública que sea moderna, eficiente, transparente, participativa, focalizada según las necesidades y al servicio de los ciudadanos.

 

Hemos avanzado mucho. Quisiera aprovechar este último espacio del año para hacer un balance de lo que, hasta ahora, hemos logrado en estos 3 años y un poco más de gestión.

 

Para fortalecernos internamente y convertirnos en un Departamento eficiente, cada vez más técnico e innovador, decidimos reestructurarnos. Creamos las direcciones de Participación, Transparencia y Servicio al Ciudadano –para centralizar nuestra oferta en esta materia y apoyar de manera más organizada a las entidades que quieren mejorar su relación con la ciudadanía- y de Gestión del Conocimiento –para poder aprender y documentar las reformas del Estado, con miras a poder mejorarlas en el futuro-. Igualmente, hemos insistido en nuestra Estrategia de Equipos Transversales, un espacio aprovechado por muchos servidores del orden nacional y varios del territorial, a través del cual se han construido sinergias y redes de trabajo entre servidores públicos con funciones similares en todos los niveles del Estado y que hoy en día cuenta con más de 1.800 participantes.

 

A nivel internacional también hemos aumentado la importancia de Función Pública y su relevancia regional. Primero, pudimos ser cabeza por dos años del Centro Lationamericano de Administración para el Desarrollo –CLAD, máximo organismo en materia de administración pública en Iberoamérica. Igualmente, para seguir creciendo y aprendiendo de otros, hemos firmado 7 memorandos de cooperación con las autoridades de función pública de países de América Latina, Europa y de los Emiratos Árabes Unidos.

 

Por nuestros servidores públicos –grandes lectores de este espacio- trabajamos incansablemente. Seguimos creyendo que el mejor Estado depende de reconocer y potenciar el talento con el que contamos. En esa medida, hemos hecho esfuerzos en tres ejes distintos durante este tiempo: acceso, fortalecimiento del talento humano, y mejora sistemática del empleo público.

 

En cuanto al acceso hemos trabajado para que quienes entren al sector público sean personas integras, éticas y cuenten con los conocimientos técnicos requeridos para hacer parte de un Estado que, día a día, trabaja para satisfacer las necesidades de sus ciudadanos. Hemos practicado casi 20,000 pruebas comportamentales para quienes aspiran a cargos de libre nombramiento en la entidades de la rama ejecutiva nacional y territorial. Igualmente, a través del programa Estado Joven, hemos abierto 5,890 plazas para que estudiantes universitarios hagan prácticas remuneradas en el sector público. Con esto, ¡hemos derrumbado el mito de la palanca como la única manera de acceder a las oportunidades que ofrece el Estado!

 

También hemos fortalecido el talento humano con el que ya contábamos. Nuestro programa Servimos sigue avanzando y ofreciendo muchos beneficios y oportunidades para los servidores públicos. Más de 16,600 servidores se han beneficiado de las 17 alianzas que tenemos con distintas entidades educativas, financieras, turísticas y deportivas, generándoles ahorros que ascienden a los 10.000 millones de pesos. Estos convenios seguirán expandiéndose para seguir demostrádole a quienes trabajan para el Estado, lo orgullosos que deben sentirse de servir a su país. Además, hemos ofrecido más de 1,000 becas de pregrado y posgrado en la ESAP, maestrías con la Universidad la Rioja en España, cursos internacionales con el CLAD y bilingüismo con el SENA, 20 diplomados en Alta Dirección del Estado, todo con el fin de continuar apoyando la formación de nuestros servidores.  

 

La mejora sistemática del empleo que hemos adelantado tiene distintas dimensiones. Primero, la igualdad de género y de acceso a las oportunidades laborales que ofrece el Estado en todo el territorio. Hoy podemos decir, con mucho orgullo, que el 51% de los cargos de la Rama Ejecutiva nacional son ocupados por mujeres. Igualmente, que hemos trabajado para fortalecer las garantías del empleo público en el territorio nacional, enfocándonos fuertemente en los territorios de paz. Con servidores comprometidos con su comunidad es que garantizamos la normalización y no repetición de los ciclos de violencia en estos municipios.

 

Es también importante para la paz, el respeto y la garantía de los derechos de asociación sindical. La relación del Estado con sus trabajadores se ha fortalecido y legitimado en los últimos años. A través del diálogo social, el Gobierno Nacional concertó los incrementos salariales de los trabajadores del sector público. Además, hemos logrado formalizar 24,000 empleos a nivel nacional y hemos flexibilizado las condiciones laborales de los trabajadores siendo promotores a nivel nacional del teletrabajo, y de los horarios flexibles en Bogotá y otras ciudades del país.

 

Por último, hemos hecho incansables esfuerzos por lograr que el Estado –en sus distintos niveles y realidades- cuente con una gestión pública moderna, eficiente, transparente, participativa y al servicio del ciudadano. Nuestros dos proyectos bandera de 2017 le apuntan a este ambicioso objetivo: el Código de Integridad del Servidor Público y la actualización del Modelo Integrado de Planeación y Gestión –MIPG. El primero, como dije en este espacio el mes de junio, busca enaltecer y mantener los estándares éticos de los servidores públicos del país en lo más alto. El segundo, está enfocado en simplificar la gestión de las entidades, permitiéndoles dedicar la mayoría de su tiempo a mejorar la vida de los ciudadanos. Con estos dos proyectos fortalecemos la transparencia y la eficiencia del Estado y, así, estamos más cerca de la gestión pública que queremos para Colombia.

 

De igual manera, y con la intención de preparar la respuesta institucional al Acuerdo de Paz, Función Pública formó a casi 90,000 servidores públicos de todo el país como "constructores de paz", explicando los acuerdos y reflexionando sobre cómo éstos afectarían la realidad de cada municipio en el posconflicto. También hemos brindado asesoría técnica para el fortalecimiento institucional al 80% de los municipios del posconflicto ubicados en 19 departamentos de nuestro país. La paz avanza, y con ella, las instituciones que la garantizarán en cada muncipio afectado por la violencia en el pasado. Éstos se suman a las más de 1,000 asesorías hechas en todo el país para fortalecer las estructuras y procesos en las que las organizaciones públicas se apalancan para servir a los ciudadanos.

 

El Presidente Santos, en 2015, me pidió comprometerme con una sola meta que –a nuestra consideración- tuviera el mayor potencial transformador para los ciudadanos. Acordamos reducir y simplificar 800 trámites que tuvieran relación directa con los sectores productivos y de atención a la ciudadanía. ¡Ya lo logramos y superamos logrando la simplificación de 854 trámites! Esta racionalización le ha ahorrado más de 62,000 millones de pesos a los ciudadanos. En los meses venideros seguiremos reduciendo, al máximo posible, los trámites que tanto desgaste generan a los colombianos.

 

Este ha sido nuestro recorrido. Mirar atrás –y ver todo este trabajo- nos motiva y nos fortalece en estos meses de gestión que nos quedan. Trabajamos convencidos de lo que hacemos y de cómo es un legado importante para nuestro Estado. Un legado sobre el cual se podrá seguir evolucionando. A todos nuestros servidores públicos, ciudadanos interesados, y lectores amigos, les deseo las más felices fiestas. En 2018 seguiremos trabajando por y para ustedes, con la ilusión de seguir construyendo un Estado a la altura de los ciudadanos.