La paz avanza

Liliana Caballero, Directora Función Pública

 

Hace un año se hizo historia con la firma del Acuerdo Final. Decidimos dejar atrás años de confrontación armada para dedicarnos a construir nuestra sociedad desde la democracia y las instituciones. Esto ha significado acelerar la transformación institucional que emprendimos hace ya 25 años, con la promulgación de la nueva Constitucional Política, cuya garantía en la vida de todos los colombianos es un reto que renovamos día tras día. Adaptarse a estos cambios –cuyo fin es democratizar la administración pública y materializar el Estado Social de Derecho en todo el territorio- ha sido un reto grande tanto para nosotros, los servidores públicos, como para los ciudadanos.

 

Desde los años 80, pero con mucho énfasis con posterioridad a la Constitución de 1991, el Estado colombiano ha construido una arquitectura institucional para materializar el fin del conflicto armado, adelantar procesos de reincorporación de las insurgencias a la vida civil, propiciar cambios y transformaciones en los territorios rurales y profundizar la democracia participativa.

 

Durante el actual gobierno, la ruta de fortalecimiento institucional para la paz se reforzó. El Plan de Desarrollo "Todos por un Nuevo País" ya consideraba la creación de algunas entidades que facilitarían el cumplimiento del Acuerdo, particularmente en lo referido al punto de reforma rural. Es el caso de la reforma al Sector Agricultura, se crearon las agencias de Desarrollo Rural, Renovación del Territorio y de Desarrollo Rural. Una vez firmado el Acuerdo hemos ajustado, creado y fortalecido entidades en todas las ramas del poder público. Empezando por la Vicepresidencia de la República y otras dependencias de la Presidencia y la Agencia para la Reincorporación y Normalización (antes ACR). Adicionalmente, se creó la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas en el contexto y en Razón del Conflicto Armado y la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición. También se fortalecieron la Unidad Nacional de Protección, la Fiscalía, la Contraloría y la Procuraduría.

 

Desde Función Pública, además de adelantar, apoyar o diseñar estas reformas, hemos hecho mucho énfasis en nuestra estrategia de acompañamiento institucional a los territorios de paz en el país. Estamos muy comprometidos con ayudar a los distintos alcaldes de las zonas más afectadas por el conflicto a construir una red de servicios capaz de conectar y construir ciudadanía. Por esto, durante este año, hemos brindado asesoría técnica para el fortalecimiento institucional de 136 de los 170 municipios priorizados para poner en marcha los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial -PDET. Esto es el 80% de ellos, en 19 departamentos de nuestro país. Un esfuerzo importante para nosotros, en el que queremos enaltecerlos y demostrarles el compromiso del Gobierno Nacional con la consolidación de la paz en las regiones.

 

Todas estas mejoras son importantes y nos enorgullecen. Los esfuerzos institucionales deben verse complementados por un compromiso de todos quienes trabajamos en el Estado. Los cambios solo permanecen y son efectivos si las personas que los llevan están comprometidas con ellos. Si bien nuestras instituciones son más fuertes hoy, generar confianza ciudadana en ellas requiere de nuestro compromiso y trabajo. Solo así pasamos de la paz en La Habana a la paz en todo Colombia.

 

Debemos igualmente trabajar en nuestra cultura de servicio alrededor de la construcción de la paz. Fortaleciendo nuestros niveles de servicio al ciudadano,  y reflejando en nuestra actuación honestidad, respeto, compromiso, diligencia y justicia: los valores del servicio público.

 

Un año después de la firma del Acuerdo de Paz se dio fin al conflicto armado con la guerrilla de las FARC, algo impensable tan solo hace algunos años. Sin embargo, como ha insistido el Presidente Santos, lo más importante y lo más difícil aún constituye una tarea: construir la paz desde las regiones y con la ciudadanía. Los retos en la administración pública nunca acaban y en un país como el nuestro lo mejor que podemos hacer es seguir creyendo en que las entidades y nuestro trabajo son los encargados de transformarle la vida a los ciudadanos.

 

¡Celebramos, y luego, seguimos trabajando!